Cada día te mando un email con ideas, estrategias y lecciones para que tu negocio deje de competir — y empiece a dominar.
Hay un tipo de negocio que no necesita perseguir clientes.
No hace descuentos. No baja el precio. No mira lo que hace la competencia porque, para sus clientes, la competencia no existe.
Tú lo has visto alguna vez. Ese restaurante al que vas aunque esté lejos. Ese fontanero al que llamas sin pedir otro presupuesto. Esa empresa a la que sigues aunque haya opciones más baratas.
No son mejores. Son diferentes de una forma que importa. Y por eso dominan.
Mi padre tenía una empresa de administración de fincas.
No era la más grande. No era la más barata. Pero sus clientes llevaban con él décadas. Y cuando alguien preguntaba por un administrador de fincas en la zona, todos decían su nombre.
¿Por qué?
Porque trataba cada comunidad como si fuera suya. Iba a las juntas de vecinos como si fuera un vecino más. Cuando había un problema, lo resolvía sin esperar a que nadie se lo pidiera.
Nadie más hacía eso. Y por eso nadie podía competir con él.
No tenía el mejor precio. Tenía el único servicio que sus clientes querían.
"Busco empresas con un foso tan grande que ningún competidor pueda cruzarlo. Esas son las empresas que siempre dan beneficios, pase lo que pase."
Warren Buffet
Buffett lleva décadas diciendo lo mismo. Un foso. Eso es lo que hace que una empresa dure. Que gane dinero pase lo que pase. Que sus clientes no se vayan aunque aparezca alguien más barato.
La mayoría de los pequeños negocios no tienen ese foso. No porque no puedan. Sino porque nadie les ha enseñado a construirlo.
Les enseñan a competir. A ser mejores. A trabajar más duro.
Y así acaban: trabajando el doble, ganando la mitad.
Yo no soy gurú de nada.
Sé de empresas porque he estado cerca de ellas toda mi vida. Sé de marketing porque lo he estudiado y aplicado. Y sé de inteligencia artificial porque llevo tiempo usándola de verdad — no hablando de ella.
Lo que enseño aquí es una sola cosa:
Cómo construir un negocio que ocupe un territorio que nadie más pueda ocupar.
Cómo encontrar ese hueco en tu mercado que nadie ha reclamado todavía. Cómo diseñar tu negocio alrededor de ese hueco. Y cómo usar la inteligencia artificial para hacerlo sin el presupuesto ni el equipo de una gran empresa.
Porque esa es la ventaja real de la IA para un negocio pequeño. No que sea una moda. No que sea el futuro. Sino que pone en tus manos lo que antes solo tenían los grandes.
Ojo: si tu negocio no tiene una posición clara, la IA solo hará que fracases más rápido. El orden importa. Primero el foso. Después el acelerador.
Cada día te mando un email.
No es largo. No tiene relleno. Tiene una idea, una historia o una estrategia que puedes aplicar.
Y sí, en algún momento intentaré venderte algo. Te lo digo ahora para que no te pille por sorpresa. Pero lo que te ofreceré habrá sido tan útil que no te parecerá mal.
Si buscas el atajo mágico que lo soluciona todo sin esfuerzo, esto no es para ti.
Pero si quieres aprender a construir un negocio que no tenga competencia — apúntate aqui.
P.D. Si lo prefieres puedes ir al blog.